Review Dragon Age Inquisition Xbox One

Review Dragon Age Inquisition Xbox One de Electronic Arts – Bioware en las instalaciones de la Escuela Edib a cargo de Felipe Arija de Mallorca Game.

Videojuego fisico cedido por Electronic Arts.
Nuestros mayores agradecimientos a Felipe Arija por su esfuerzo y gran trabajo.

Fruto de la casualidad y como deferencia hacia un gran amigo y al detalle de la distribuidora, me veo haciendo el primer análisis de videojuego tras algo más de 23 años de haber jugado a casi toda máquina videojugable, desde la Atari 2600 en casa del vecino, pasando por las portátiles Game & Watch y similares, por supuesto las recreativas, aquellos  Amstrad CPC’s, seguidos por una gran era gloriosa de Pc y finalmente las consolas actuales en estos últimos 10 años.

Tengo la suerte además de lo anterior, de haber compartido muchas tardes y fines de semana con amigos jugando a muchos géneros de Rol y Wargames, desde ELSDLA, avanzando después con Rolemaster y pasado por Cthulhu, Fanhunter, La Mascarada, Shadowrun,  y alguno más que me dejo por ahí, de modo que poder echar mano a este Dragon´s Age Inquisition ha sido especialmente gratificante ya que fusiona ambos elementos (videojuego y rol) a la perfección.

A pesar de la experiencia como video-jugador rolero, no tengo apenas experiencia en redacción analítica más allá del seguimiento habitual que realizo en diferentes blogs de videojuegos, con lo que espero que los lectores puedan disculpar los más que probables desórdenes y/o fallos de forma.

Tras este breve (espero) trasfondo personal, la sensación global tras unas 25 horas de juego es mucho más dulce que agria, porque algún punto mejorable que tiene. Por un lado, hay que tener en cuenta que es un producto para disfrutarlo sin prisas ni agobios, hay que estar preparado para muchas horas de lectura en pantalla y audición de diálogos,  porque el trabajo de BioWare, ya desde el mismo editor facial del personaje que elegiremos, es monumental. Esta grandeza lo hace muy respetable a la vez que elogiable, ya que se han  especializado en un género difícil y con público exigente y en muchas ocasiones ya experto, no son juegos para el público en general pero desde luego es innegable que lo han hecho con mucho mimo y tirando de la experiencia ganada con las entregas anteriores y su gran saga futurista Mass Effect.

Por otro lado, y es una opinión personal, también se nota que la anterior generación de consolas sigue lastrando a juegos que podían dar mucho más de sí técnicamente y haber conseguido dar un salto cualitativo mucho mayor, como se presupone que va a ser por ejemplo The Witcher 3. No obstante, el inmenso mapeado y la cantidad de personajes con los que se puede interactuar, hace que se perdonen ciertos detalles a mi juicio, mejorables tales como la cantidad de enemigos en pantalla y desaparición de los mismos al morir, falta de espectacularidad en efectos mágicos, texturas empobrecidas  y algunos detalles más de poca relevancia para el producto global.

Es curioso como la historia de nuestro personaje comienza de manera muy parecida a los últimos juegos de rol comparables a este Inquisition, es decir, con nuestro héroe/heroína maniatado y/o encerrado tras unos acontecimientos trascendentes tal y como ocurría en Skyrim o The Witcher 2. Echo un poco de menos que la edición del personaje se hubiese situado justo después de la introducción de esos acontecimientos  (al estilo Fallout 3)con una cámara en primera persona por ejemplo para luego ya crear la raza / profesión / aspecto físico, de modo que la ganancia en la inmersión narrativa fuese más sustancial.

Las aparentes escasas opciones que tenemos al principio para las clases de personaje y raza, se ven suplidas por un posterior desarrollo mucho más amplio, con la posibilidad además de controlar al resto de miembros de nuestro grupo de aventureros (3 además de nuestro personaje principal), con lo que podremos probar en combate a cada uno y desarrollar igualmente las habilidades de todos los miembros de forma individual. Estos desarrollos de nivel definirán nuestro estilo ofensivo/defensivo según lo que elijamos en un árbol de habilidades con subgrupos, muy similar a The Witcher. Cada subida de nivel implicará una asignación de puntos a las habilidades que podremos utilizar en combate o a la hora de interactuar ante algunas situaciones.

El núcleo central  de la historia gira en torno a la consabida trama de tratar de evitar la destrucción del mundo debido a una gran amenaza ante la cual, como no, se erige nuestro personaje que, curiosamente, cuenta con una habilidad única adquirida a raíz del traumático inicio de la trama. Alrededor de este tronco argumental, Bioware ha creado un trasfondo muy trabajado , que será muy sensible además a las decisiones que tomemos en los diálogos, incluso desde la propia concepción de nuestro personaje, si no elegimos a un humano, la actitud de ciertos personajes cambiará durante la historia.

He de reconocer que no he jugado a los anteriores Dragon Age (se agradece que no sea necesario haberlo hecho para disfrutar de esta entrega), pero sí a la saga entera de Mass Effect, con lo que he podido apreciar durante estas primeras horas muchos patrones similares a los juegos anteriores, la “marca de la casa” pero mejorados y ampliados.  Sobre todo crecen en profundidad y afectación a la trama principal el descomunal surtido de misiones secundarias, coleccionables a modo de descubrimiento de localizaciones para los amantes del “completismo” y recolección de plantas, minerales y objetos varios.

A nivel de interfaz durante el juego, considero algo confuso el sistema de equipamiento de objetos a los personajes, se tarda en coger el truco y requiere cierta práctica optimizar el inventario así como crear objetos a partir de materiales que vamos encontrado por el mundo. Tampoco veo muy adecuado el minimapa de situación estilo GTA ni la detección de objetos cercanos con ese “sonar” fuera de lugar en un juego de fantasía. En Witcher, por ejemplo, hay un sistema casi idéntico pero justificado con el uso de un medallón especial que posee el personaje y que debe recargarse tras cada uso.

No obstante, pese a estos detalles mejorables,  la obra de BioWare tiene una magnitud tal que merecería páginas y páginas de análisis y alabanzas, estoy deseando disponer de tiempo suficiente para exprimir al máximo este gran título, en breve espero poder realizar otra reseña a modo de epílogo con las conclusiones finales.

Una vez más, agradecimientos al equipo de Mallorca Game y a la distribuidora EA por  darnos esta oportunidad, se despide hasta pronto

FEARBE